Blog
¿Tienes una visita inesperada o un plan en casa con amigos y quieres hacer un picoteo fácil y rápido? Disfrutar en compañía de un buen vino y una selección de ibéricos es todavía más placentero que hacerlo solo. Por eso, desde Dehesa Barón de Ley vamos a darte algunos consejos sobre cómo hacer una tabla de embutidos original para sorprender.
El jamón ibérico es uno de los productos estrella de nuestra gastronomía y gusta a todo el mundo. Si además, lo acompañas de un bueno vino rioja y otros embutidos ibéricos o quesos de la tierra, seguro que tus invitados quedarán de lo más satisfechos.
A continuación, te damos algunas ideas de qué productos elegir, cómo presentarlos y con qué vinos maridarlos, ¡sigue leyendo porque aquí tienes la tabla de embutidos perfecta!
Qué productos elegir
Lo primero, y más importante, para una buena tabla de embutidos es elegir productos de calidad. En Dehesa Barón de Ley, todos nuestros productos están garantizados por un triple control de la Denominación de Origen de Extremadura: el origen, la elaboración y el producto ibérico final.
Para nosotros, el producto imprescindible en cualquier tabla de embutidos es el jamón ibérico de bellota cortado a mano, Un buen catador sabe que como mejor conserva el jamón su sabor es cortado a mano. Te enseñamos cómo cortar jamón correctamente:

Para continuar, tampoco puede faltar un lomo o lomito de cerdo ibérico. ¿Sabes en qué se diferencian? La caña de lomo es elaborada con la carne del lomo del cerdo, mientras que el lomito con la carne de presa, que está entre los omóplatos del animal. El adobado del lomo se hace con sal, pimentón y ajo, y la curación dura entre 90 y 180 días para los lomos y entre 60 y 90 días para los lomitos.
Tampoco debes dejar de lado un buen chorizo y salchichón ibérico. El chorizo ibérico se adoba con pimentón y ajo, mientras que el salchichón se condimenta con pimienta molida y nuez moscada. Ambos embutidos se cuelgan para su curación entre 60 y 150 días.
Otros productos muy agradecidos en cualquier tabla de embutidos son los quesos. En este caso te recomendamos que optes por alguno que no sea muy conocido o aquellos que son de granjas y queserías más pequeñas. En tu charcutería de confianza seguro que te pueden aconsejar mejor sobre algún queso que sorprenda a tus invitados. Lo que debes tener claro es que al jamón ibérico le va mejor un queso curado.

Cómo presentar una cata de embutidos en casa
El segundo paso para una tabla de embutidos que sorprenda es la presentación. Es importante que cuando los invitados lleguen ya esté todo preparado en la mesa. No solo se sentirán atraídos por la idea de degustar embutidos y jamón ibérico de bellota, también por ver los productos colocados y listos para ser probados.
La propuesta de Dehesa Barón de Ley es usar una mesa que se pueda rodear con facilidad, donde los comensales puedan estar sentados o moverse libremente por el espacio.
Respecto al emplatado, elegir platos de un solo color o blancos hará que los productos ibéricos resalten más y sean más llamativos para los comensales. Las tablas de madera o platos de pizarra también son una buena elección para la presentación de tu cata de embutidos. Te proponemos 3 ideas infalibles para emplatar jamón con estilo que puedes utilizar para los embutidos.
¡No mezcles los distintos tipos de embutido y el jamón! Lo mejor es presentarlos en diferentes platos e indicar antes de dar comienzo a la cata, el orden que se debe seguir. Disfrutad de cada una de estas joyas gastronómicas sin prisa y en buena compañía será una experiencia que seguro agradecerán tus comensales.
Una sugerencia: antes y durante la cata, sorprende a tus invitados con una pequeña introducción sobre cada uno de los productos que van a probar. Sentirán que están en una cata de embutidos junto a un profesional.
Prepara una cesta con pan ya cortado, de varios tipos, y una botella de aceite de oliva virgen extra para echar sobre él si se desea. Un detalle sencillo y a la vez riquísimo.

Qué vino marida mejor con los embutidos ibéricos
En Dehesa Barón de Ley ya hemos hablado de los maridajes de jamón ibérico con vino. Normalmente, el vino tinto siempre ha estado asociado como maridaje para el jamón 100% ibérico, así que el Varietal Graciano de Barón de Ley es una de nuestras propuestas. Los vinos blancos también son una buena opción para maridar con jamón ibérico, pero es importante tener en cuenta su crianza y suavidad. Si quieres descubrir más vinos para maridar con el jamón ibérico, pincha en el siguiente artículo:
En cuanto al maridaje con vino de los embutidos ibéricos:
- el lomo y el lomillo, siendo de los embutidos más magros, maridan muy bien con vinos tintos crianza, sobre todo con variedad tempranillo.
- el chorizo marida bien con vinos tintos con más cuerpo, como los reservas, ya que tiene un sabor más intenso que los otros embutidos, y equilibrará el sabor.
- el salchichón, al estar condimentado con pimienta, los vinos afrutados son el maridaje perfecto.
Por último, no te vayas sin visitar la tienda online de Dehesa Barón de Ley. Consigue aquí productos ibéricos de calidad para tu cata de embutidos en casa.
La gastronomía española está llena de sorpresas, y un desayuno típico español no es una excepción. Sobre todo, cuando la comida más importante del día tiene como ingrediente principal el jamón ibérico. Desde Dehesa Barón de Ley, te proponemos 5 ideas de desayuno con jamón ibérico. ¡Empieza el día con energía!
El jamón ibérico puede presumir de ser uno de los mayores tesoros de la gastronomía española, además de ser uno de los productos gourmets más valorados tanto en España como en países extranjeros.
Las propiedades del jamón ibérico, con una gran fuente de proteínas y un alto nivel de ácido oleico, lo convierten en uno de los alimentos más sanos de la dieta mediterránea y un producto bueno para el corazón. Por eso, no es de extrañar que el jamón sea uno de los ingredientes favoritos de muchos españoles y españolas a la hora del desayuno. Por ello, te proponemos algunas opciones y recetas para que disfrutes de este manjar cada día de la semana de forma diferente. ¡Toma nota!

Pan tumaca con jamón ibérico
Ingredientes:
- Pan integral, de centeno, de maíz… al gusto
- Ajo
- Tomate
- Aceite de oliva virgen extra
- Jamón ibérico de bellota
El pan tumaca, o “pa amb tomàquet” en catalán, es uno de los desayunos más famosos de la cocina mediterránea, y un imprescindible que no podía faltar en nuestra lista de desayunos con jamón ibérico.
La preparación del pan tumaca es sencilla, pero debemos escoger bien los productos. Empezaremos cortando el pan en rebanadas y tostándolo para que quede más crujiente. El siguiente paso será untar el ajo, aunque esto es opcional, ya que no a todo el mundo le gusta su sabor. El tomate, cortado a la mitad, lo encaramos hacia la miga de pan presionando y extendiendo toda su pulpa por el pan. Un chorrito de aceite y un buen jamón ibérico de bellota de Dehesa Barón de Ley serán el toque final a este riquísimo desayuno.

Huevos revueltos con jamón ibérico
Ingredientes:
- 1 o 2 huevos
- Aceite de oliva virgen extra
- Jamón ibérico de bellota
Nuestra segunda idea de desayunos con jamón ibérico no podía ser otra que huevos revueltos con jamón. Un dos por dos en proteínas que nos ayudarán a empezar el día con energía y nos quitarán el hambre más que otras opciones de desayuno.
Para empezar a preparar este plato tendremos que batir el huevo en un bol hasta que se mezcle bien. Con un chorrito de aceite en la sartén, echaremos nuestra mezcla y dejaremos que se haga despacio. Mientras, cortamos en un plato el jamón ibérico en trocitos, que después mezclamos con el huevo revuelto. Otra opción es pasar el jamón un poco por la sartén antes de echar el huevo en ella.

Tosta de aguacate con jamón ibérico
Ingredientes:
- Pan de centeno o maíz… al gusto
- Aguacate
- Jamón ibérico de bellota
La grasa saludable y las vitaminas del aguacate lo hacen uno de los ingredientes más nutritivos y saciantes, perfectos para la hora del desayuno. La tosta de aguacate con jamón ibérico es una de las opciones más fáciles y a la vez más saludables y ricas con la que empezar el día.
Comenzamos la preparación del plato chafando en un bol el aguacate con un tenedor, mientras nuestras rebanadas de pan se tuestan. Extendemos en el pan caliente el aguacate y colocamos sobre él las lonchas de jamón ibérico. Podemos añadir a este desayuno un par de rodajas de tomate o un huevo duro. Si quieres darle un toque extra, un chorrito de aceite de oliva virgen extra. También podemos cortar el aguacate maduro en rodajas en vez de chafarlo.

Croissant de jamón ibérico y queso
Ingredientes:
- Croissant
- Jamón ibérico
- Queso en lonchas al gusto
Para aquellos a los que les gusta la combinación del dulce y el salado, el croissant de jamón ibérico será su idea de desayuno con jamón favorita. Además, si elegimos nuestro queso favorito para acompañar… ¡para qué más!
Como hasta ahora, la preparación de este desayuno también es fácil y no te llevará mucho tiempo. El primer paso es partir el croissant por la mitad, colocando las lonchas de jamón ibérico y queso. Podemos añadir un chorrito de aceite de oliva virgen extra si se quiere. A la vez, dejaremos que la sartén se caliente a fuego medio-alto, para después hacer a la plancha nuestro croissant. Bajaremos un poco el fuego para que el queso se derrita lentamente y el bollo se caliente.

Tostada de jamón ibérico y fresas
Ingredientes:
- Pan integral, de centeno, de maíz, brioche… al gusto
- Fresas
- Jamón ibérico
- Queso fresco
Para terminar nuestra lista de ideas de desayuno con jamón, no podía faltar una combinación de ibérico con fruta. El melón con jamón es el plato más conocido cuando hablamos de esta mezcla, pero traemos una propuesta distinta y más enfocada al desayuno: tostada de jamón ibérico y fresas.
La preparación de este desayuno también es sencilla. Empezaremos tostando el pan mientras separamos en un plato lonchas finas de jamón ibérico y cortamos las fresas en rodajas. Para acompañar a estos tres ingredientes, añadiremos también queso fresco encima del pan. Después colocaremos el jamón y por último la fresa. Una alternativa si no es época de fresa, es una mermelada que sustituya a la fruta.Ingredientes:
El desayuno es la comida más importante porque es la primera después de muchas horas de ayuno y, todavía más relevante, es que precede a las horas del día donde nuestro cuerpo tendrá una mayor actividad y gasto de energía. Es por esto por lo que es imprescindible que en nuestra dieta esté incluido un buen desayuno con productos de calidad como los embutidos de Dehesa Barón de Ley, que aportan los nutrientes necesarios para comenzar el día con energía, ¡y alegría!
Y si te has quedado con ganas de más ideas de platos con jamón ibérico, echa un ojo al siguiente artículo con algunas recetas para chuparse los dedos.
Esperamos que te hayan gustado estas 5 ideas de desayuno con jamón ibérico sencillas y ricas. Sin duda, el toque especial lo dan nuestros ibéricos elaborados tradicionalmente. Descubre más sobre los productos de Dehesa Barón de Ley en el siguiente enlace.
Una de las fechas más importantes del año se acerca. La Navidad está a la vuelta de la esquina y, para muchos, el jamón es el aperitivo estrella en la mesa. Pero pueden surgir dudas, como ¿qué jamón es mejor, el jamón serrano, el jamón ibérico o la paleta? ¿Puedo comprar el jamón online? ¿El más caro es el mejor? ¡Sigue leyendo para conocer qué jamón comprar para Navidad!
En España, al contrario que en otros países europeos, no hay una sola comida navideña icónica. En la mesa de Navidad en nuestro país puedes encontrar casi todo lo que se te ocurra: canapés, quesos, sopas de pescado, lechazo asado, mariscos… ¡y mucho jamón!
El jamón es, sin duda, uno de los entrantes protagonistas en las comidas y cenas de Navidad. Elegir qué jamón vamos a degustar no siempre es una tarea fácil por eso a continuación te contamos algunas claves para que elijas la mejor pieza estas navidades.

Jamón serrano, jamón ibérico o paleta, ¿cuál comprar para Navidad?
Para la gran mayoría de familias españolas, la Navidad no sería Navidad sin un buen jamón en la mesa. Por eso, es imprescindible conocer las principales diferencias entre el jamón serrano, el jamón ibérico y la paleta.
- El jamón y la paletilla proceden de diferentes patas del cerdo. El jamón es la pata trasera del cerdo y su peso está entre los 7 y 8,5 kilos, mientras que la paleta es la de delante y pesa alrededor de 5 kilogramos. Por eso, al tener menos carne, el corte de la paleta es más complicado, pero desde Dehesa Barón de Ley te enseñamos cómo cortar una paletilla para que puedas aprovecharla al máximo.
- El jamón ibérico y el jamón serrano se consiguen de las patas traseras del cerdo, pero, la gran diferencia, es que el primero solo se produce en la península ibérica. Es en España y Portugal donde se dan las condiciones climatológicas favorables para la cría del cerdo ibérico y la elaboración posterior del producto.
- El tiempo de curación también varía entre unos y otros. El jamón serrano es el que menos tarda en estar listo para su consumo, durando unos 15 meses su proceso de curación. La paleta alrededor de 24 meses y, por último, el jamón ibérico puede llegar a su punto óptimo hasta en más de 36 meses.
- Lo más importante: el sabor. El del jamón serrano es suave y la grasa tiene una textura menos jugosa que la del jamón ibérico. Por su parte, el ibérico, gracias a la alimentación a base de bellotas, además del movimiento del cerdo en la dehesa, tiene un sabor intenso con un olor inigualable. En el caso de la paletilla, resulta un sabor todavía más fuerte, ya que las lonchas son más pequeñas y tienen mayor concentración de grasa que el jamón.

Precio y calidad del jamón para Navidad
Si hablamos de una mayor calidad, el jamón y la paletilla ibéricos se llevan el podio. Este jamón es una de las carnes más buscadas y exclusivas del mundo y con cuatro tipos diferentes según su procedencia y criado del cerdo. Estos se identifican con un precinto de distinto color que define sus características. Aquí tienes los cuatro tipos de jamón ibérico:
- Etiqueta negra: Jamón de bellota 100% ibérico. Cerdos de raza ibérica, alimentados con bellotas.
- Etiqueta roja: Jamón de bellota ibérico. Cerdos alimentados con bellotas, pero no son de raza ibérica 100% pura.
- Etiqueta verde: Jamón de cebo de campo ibérico. Cerdos criados en la dehesa que se alimentan de hierba y piensos.
- Etiqueta blanca: Jamón de cebo ibérico. Cerdos criados en un cebadero y alimentados con pienso.
El sabor del jamón y la paleta puede resultar similar a paladares inexpertos, aunque quienes saben dicen que no se puede comparar dos productos completamente diferentes, a pesar de proceder de las patas del mismo animal.
El jamón ibérico siempre es más caro que la paleta y el jamón serrano, por su tiempo de curación y su peso mayor. El precio aumenta según su tipología, siendo el más caro el ibérico 100% puro de bellota.

Comprar online el jamón para Navidad
Cada vez más personas compran artículos por internet. Hacer la compra online es una de las actividades que más ha crecido en los últimos años, ¿por qué no comprar el jamón de Navidad también?
Como en tu charcutería de confianza, en las tiendas online también los jamones deben llevar los sellos distintivos que te ayudarán a saber si la pieza es de la calidad que indica la Web. ¡Recuerda las etiquetas y los colores descritos anteriormente! También fíjate en las etiquetas de los jamones donde debe aparecer la Denominación de Origen (D.O.P) a la que pertenece la pieza. En jamones ibéricos hay solo cuatro: D.O.P Jabugo, D.O.P Los Pedroches, D.O.P Guijuelo y D.O.P Dehesa de Extremadura, a la que pertenecen nuestros jamones ibéricos de bellota.
En nuestra tienda online, cada uno de los productos que ofrecemos cuenta con una ficha técnica con el peso, formato, notas de cata y opiniones de clientes. Es importante para Dehesa Barón de Ley que cada uno de nuestros compradores sepa bien lo que está adquiriendo.
Otro punto importante a la hora de adquirir un jamón de Navidad online es tener garantías de pago seguro. Las pasarelas de pago seguras y cifradas aseguran que nadie use tus datos. ¡Tenlo en cuenta a la hora de introducir los datos de tu tarjeta!
¿Ya has decidido qué jamón no faltará en tu mesa esta Navidad? Ahora que conoces qué cosas debes saber antes de comprar el jamón para Navidad, no te pierdas cómo emplatar de forma original en:
- El jamón y la paletilla proceden de diferentes patas del cerdo. El jamón es la pata trasera del cerdo y su peso está entre los 7 y 8,5 kilos, mientras que la paleta es la de delante y pesa alrededor de 5 kilogramos. Por eso, al tener menos carne, el corte de la paleta es más complicado, pero desde Dehesa Barón de Ley te enseñamos cómo cortar una paletilla para que puedas aprovecharla al máximo.
La carne del cerdo ibérico se destina principalmente a la producción de salazones y embutidos curados. Entre los primeros estarían los jamones y las paletas y entre los segundos el lomo, el salchichón, el chorizo, el morcón o las morcillas. En este artículo queremos contarte cómo se elabora cada uno de estos productos y ayudarte a distinguir un embutido ibérico del que no lo es.

LOMO, LOMITO Y CABECERO DE LOMO
La caña de lomo se elabora con la carne del lomo del cerdo y el lomito con la carne de presa, es decir, la que está entre los omóplatos del animal. Por su parte, el cabecero de lomo toma la carne que envuelve a la presa.
Para sus elaboraciones se selecciona la materia prima y se quita la grasa. Después se pasa al adobado, donde se integran las especias y aditivos que necesitan para su conservación, básicamente sal, pimentón y ajo. El siguiente paso, sería la maceración durante 6 días en cámaras a 0º C. Tras este tiempo, llega el embuchado en tripa. Luego se cuelgan en los llamados colgaderos para su maduración y curación.
Los lomos suelen pasar entre 90 y 180 días curándose, mientras que los lomitos y cabeceros entre 60 y 90. Algunos productores, terminado todo el proceso, envasan al vacío los productos para que no pierdan sus características organolépticas.

CHORIZO Y SALCHICHÓN IBÉRICO
El chorizo y salchichón ibérico se elaboran con carnes y grasa picadas de cerdo ibérico. Para su producción, se elige cuidadosamente la carne, se limpia y se pica en frio de forma mecánica. Posteriormente, se añade la sal, los condimentos y especias. El chorizo se adoba con pimentón y ajo y el salchichón con pimienta molida y nuez moscada. El siguiente paso es enfriar la carne y dejarla reposar con los productos añadidos durante al menos un día.
Finalmente se embute en una tripa natural tipo cular (más gruesa) o tipo vela (más fina) y se cuelgan para su curación. Estos embutidos estarán colgados entre 60 y 150 días. Cuando se preparan para envasar, se limpian con cepillos especiales para eliminarles el moho y se empaquetan al vacío para un mayor tiempo de conservación.

OTROS EMBUTIDOS IBÉRICOS MENOS CONOCIDOS
Ahora queremos que conozcas otros tipos de embutidos ibéricos menos conocidos, pero igual de sabrosos. Hablamos del morcón, la sobrasada o la morcilla ibéricas.
1. El morcón es un producto típico de Extremadura. Está elaborado con carnes magras del cerdo ibérico como la presa. Para su adobo se utiliza pimentón dulce, ajo, sal y se embute en tripa de ciego o morcón, como se denomina en esta zona. Se cura durante más de 6 meses.
2. La sobrasada ibérica, está elaborada con cabecero de lomo y papada de cerdo. Se pica muy finamente la carne y se adoba con pimentón dulce y picante, sal y ajo. Luego se amasa la carne, se embute en tripa de ciego y se seca durante 3 meses.
3. La morcilla es un embutido a base de sangre, mezclada con panceta de cerdo y algún ingrediente no cárnico para aumentar su volumen. Normalmente se le añade arroz, cebolla o miga de pan. Para su adobo se usa pimentón de La Vera, ajo y sal. Algunos productores le añaden orégano u otras especies. El proceso de elaboración es muy similar al resto de embutidos, pero tiene mucho menos tiempo de secado, entre 10 y 15 días, ya que se consume cocinada.
Todavía existe en España mucha desinformación y cierta confusión en torno al ibérico. Muchas personas suelen asociar la calidad a una Denominación de Origen concreta, como Jabugo, cuando existen 4 y algunas mucho más estrictas que esta. Sin embargo, en realidad, lo que marca la diferencia es la procedencia de la materia prima que está estipulada por ley para la venta del jamón ibérico.
Si el animal es de raza ibérica y ha sido criado y alimentado en montanera (en libertad a base de bellotas), tenemos aseguradas las cualidades que caracterizan la carne de cerdo ibérico. Estas son un color, sabor, olor y textura muy singulares.
La raza ibérica tiende a acumular entre sus tejidos bastante grasa. Por eso, el aspecto de los productos ibéricos suele ser veteado y con un brillo característico. Además, la carne suele ser también muy jugosa y tierna. Cuando se curan, estos productos desprenden un agradable aroma a curación, pero sin reflejar enranciado. El color de los embutidos ibéricos es de un rojo intenso que permanece durante más tiempo, dando la impresión de mayor frescura.
Si quieres comprar un buen producto ibérico de bellota, en nuestra tienda online encontrarás los mejores embutidos, jamones y paletas, avalados por la DOP Dehesa de Extremadura. El desayuno es la comida más importante porque es la primera después de muchas horas de ayuno y, todavía más relevante, es que precede a las horas del día donde nuestro cuerpo tendrá una mayor actividad y gasto de energía. Es por esto por lo que es imprescindible que en nuestra dieta esté incluido un buen desayuno con productos de calidad como los embutidos de Dehesa Barón de Ley, que aportan los nutrientes necesarios para comenzar el día con energía, ¡y alegría!
Cortar una paletilla ibérica es mucho más importante de lo que parece y es que si lo haces de la manera correcta y empleas los utensilios adecuados podrás aprovechar al máximo uno de los productos más deliciosos que puedes conseguir en el mercado. Aprende con nosotros cómo cortar una paletilla y ¡disfrútala hasta el hueso!
Si estás pensando en comprar una paletilla ibérica para las próximas fiestas o para alguna ocasión especial, te interesa saber cómo cortarla correctamente. De esta manera le sacarás el máximo provecho y la inversión habrá valido más la pena. Y es que, ya sabes que la paletilla de jamón es más delgada y menos redondeada, por ende, las lonchas deben cortarse más finamente.

CONSEJOS PARA EMPEZAR A CORTAR UNA PALETILLA
Antes de empezar a cortar la paletilla, seguro que te has preguntado ¿la pezuña hacia arriba o hacia abajo? La recomendación habitual es que la coloques con la pezuña hacia arriba. Así, empezarás a cortar el jamón por la parte más jugosa, tierna y fresca. La parte de debajo de la paletilla es más delgada y suele estar más curada.
Si vas a tardar mucho en comer la paletilla, lo mejor es que comiences con la pezuña hacia abajo y así la curación de la carne seguirá su curso y te comerás todas las partes en su mejor estado organoléptico.
Por otro lado, la corteza de la paletilla ayuda a conservar la carne en buen estado, por lo tanto, a la hora de cortarla debes evitar quitarle más de lo necesario. Ten en cuenta que una vez que cortas la corteza debes desecharla. Evita tapar la carne con ella porque corres el riesgo de perder sus matices y sabores, al contrario de lo que hace mucha gente.
Tal como lo mencionamos en un inicio, el grosor de las lonchas no debe ser muy grueso, pero tampoco demasiado fino. A la hora de cortar, el cuchillo tiene que mirarse por debajo de la loncha. La dirección correcta de corte es hacia nosotros, pero con mucho cuidado para evitar hacernos daño.
Recuerda que cuando el hueso se interponga en tu camino y te impida cortar más láminas de jamón, será el momento de darle la vuelta a la paletilla y empezar a cortar por la otra parte.

CÓMO CORTAR UNA PALETILLA IBÉRICA PASO A PASO
Los utensilios serán fundamentales para cortar correctamente tu paletilla. De ahí que es importante que los tengas a mano siempre que quieras lonchearla. Uno de los más importantes será el cuchillo jamonero que te servirá para conseguir esas finas lonchas de carne.
El cuchillo cocinero o con dientes de sierra funcionará perfecto para retirar la corteza y deshuesar jamón. Por último, el cuchillo de punta tendrá la labor de ayudarnos a separar la carne del hueso.
Pasos para cortar una paleta ibérica correctamente:
1. Coloca la paletilla ibérica con la maza hacia arriba y la contramaza hacia abajo (la pezuña hacia arriba).
2. Retira la corteza y la grasa amarilla solo de la parte que te vayas a comer. De esta forma tu paleta se mantendrá siempre en el punto perfecto de curación.
3. Lonchea la parte más alta de la pata delantera del cerdo que se conoce como el jarrete o codillo.
4. Intenta hacer cortes finos y rectos desde la pezuña hasta la punta.
5. Una vez que hayas aprovechado toda la carne de ese lado de la paletilla, dale la vuelta para continuar con el corte por las partes más carnosas.
Debes tener presente que el puesto de corte donde vas a ubicar la paletilla debe ser un espacio limpio y seguro, para que puedas lonchear tu paleta cómodamente. Ubica el jamonero a la altura de tus manos y asegúrate de que sea un espacio estable y plano.
Ahora que sabes cómo cortar una paletilla queremos darte una última recomendación. Guárdala correctamente mientras no la estás consumiendo. Coloca la pieza en un ambiente a unos 14° o 20° C, con una humedad que no supere el 70%. De esta forma evitas que aparezca moho o moscas. Cabe mencionar que por ningún motivo debe refrigerarse.El chorizo y salchichón ibérico se elaboran con carnes y grasa picadas de cerdo ibérico. Para su producción, se elige cuidadosamente la carne, se limpia y se pica en frio de forma mecánica. Posteriormente, se añade la sal, los condimentos y especias. El chorizo se adoba con pimentón y ajo y el salchichón con pimienta molida y nuez moscada. El siguiente paso es enfriar la carne y dejarla reposar con los productos añadidos durante al menos un día.
Si te pareció interesante este artículo te invitamos para que conozcas más sobre los cuchillos que se utilizan para cortar jamón, en este artículo encontrarás un vídeo tutorial que explica cómo utilizarlos para que aprendas a cortar el jamón como todo un profesional.
Cuchillos para cortar jamón
Para cortar el jamón como todo un profesional y conseguir esas lonchas finas y jugosas vamos a necesitar más de un cuchillo. Si todavía no sabes cómo cortar un jamón para aprovecharlo completamente, tenemos un vídeo tutorial para que aprendas. Y ahora te contamos qué cuchillos usar para cortar el jamón. ¡Toma nota!

Cómo cortar el jamón
Para poder cortar el jamón bien, principalmente necesitarás un soporte jamonero y un cuchillo de hoja larga y fina, el llamado cuchillo jamonero. Pero también es recomendable tener a mano un cuchillo deshuesador y un cuchillo de hoja ancha o cuchillo cocinero (también conocido como cuchillo cebollero).
Para comenzar, debes colocar la pata en el soporte del jamonero con la pezuña mirando hacia arriba. Con el cuchillo de cocina, haz un corte vertical alrededor del codillo.
Una vez realizado el corte vertical, quita la piel de la zona central donde vas a lonchear el jamón. Ahora debes utilizar el cuchillo de deshuesar, marcando una pequeña incisión alrededor del área que vas a pelar. Luego retira la grasa blanca hasta que aparezca la carne del jamón. ¿Sabías que la grasa del jamón también la puedes aprovechar? En este artículo te contamos cómo.
Es el momento de lonchear, así que con el cuchillo jamonero comienza a cortar hacia abajo, recorriendo todo el largo del jamón hasta la punta. Los cortes deben ser en paralelo de 4 a 5 cm de ancho y largo. Usa una pinza para ir cogiendo las lonchas según las vas cortando.

Tipos de cuchillos
Ahora vamos a hablar de cada cuchillo que necesitas para cortar el jamón y que puedas hacerte con los más idóneos para esta labor. Lo principal es que tus cuchillos sean de un buen acero, fiable y firme.
Cuchillo jamonero
Este cuchillo tiene la hoja larga y fina y, además, la punta afilada. La hoja debe de ser flexible, pero no demasiado. Aunque esto depende de lo curado que esté el jamón. Existen cuchillos jamoneros con hojas de entre 24 y 30 centímetros de largo. Tampoco debe ser muy ancho para conseguir las lonchas perfectas. Hay cuchillos jamoneros de hoja lisa y hoja picada, con huecos. No hay gran diferencia entre ellos, algunos expertos opinan que con la hoja de agujeros el jamón no se queda tan pegado a la hoja. En la actualidad, los cortadores profesionales comienzan también a usar cuchillos jamoneros de hoja redondeada, por su practicidad a la hora de evitar cortes o pinchazos. Cuando compres tu cuchillo, ¡mira bien el mango! Que sea equilibrado con el peso de la hoja y mejor uno antideslizante.
Cuchillo cocinero o de chef
Este cuchillo es el más conocido y seguro que ya lo tienes en tu cocina. Es el de hoja más ancha, robusto y grande, con unos 20 cm de largo. Es el que necesitamos para quitar la piel al jamón y la grasa.
Cuchillo deshuesador
Este cuchillo es más raro y quizás no lo has visto antes. Es un cuchillo de hoja rígida y delgada, pequeño, con una punta afilada. Con este marcaremos las partes del hueso para que podamos luego lonchear el jamón con más facilidad cuando nos acerquemos a las zonas con hueso.
Otros dos instrumentos indispensables para cortar el jamón son el soporte jamonero (mejor si la base es más grande) y un afilador de cuchillos. Con todos estos instrumentos ya puedes cortar el jamón como todo un experto. Ahora solo falta que elijas el mejor jamón ibérico. Aquí tienes algunos consejos en los que debes fijarte para comprarlo.
Si estás a dieta o vas a comenzar una, seguro que te has planteado en alguna ocasión si el jamón engorda o cuál es el que tiene menos calorías: el serrano, el ibérico o el jamón de York. En este artículo te desmontamos algunos falsos mitos relacionados con este tema y te damos algunos consejos para que puedas incluir el jamón en tu alimentación de forma saludable.

¿El jamón serrano engorda? ¿Y el ibérico?
El jamón serrano es uno de los productos más habituales en nuestra cesta de la compra y suele ser un alimento muy recurrente para bocadillos, tapas y picoteos rápidos. De hecho, una de las preguntas que más se repiten en Internet es si el jamón serrano engorda por la noche o qué jamón puedo comer si estoy a dieta. Estas cuestiones reflejan el desconocimiento general sobre los beneficios de productos como el jamón serrano o el jamón ibérico. Por eso, queremos ayudarte a despejar todas las dudas que tengas para que puedas disfrutar de nuestro jamón ibérico de bellota Dehesa Barón de Ley sin remordimientos.
Calorías del jamón serrano, ibérico y york
El jamón serrano tiene unas 200 calorías por cada 100 g, mientras que el jamón ibérico tiene sobre 250 kcal. Sin embargo, esto no quiere decir que estas calorías sean de mejor calidad. Hay que tener en cuenta el valor nutricional de cada producto.
Por un lado, el jamón serrano tiene más sal y unos 13 g de grasa. El jamón ibérico de bellota como el nuestro te aportará unos 20 g de grasa, pero en más de un 60% se trata de ácido oleico, beneficioso para nuestra salud. Además, el jamón ibérico es muy rico en proteínas de alta calidad, en hierro y en triptófano.
En el caso del jamón york su aporte calórico es de unas 100 kcal por 100 g, pero aporta altas cantidades de sal y grasas saturadas. Es un producto ultraprocesado que, en la mayoría de los casos, lleva féculas, aditivos y potenciadores de sabor entre sus ingredientes. Por lo tanto, aunque parece el más sano, debes fijarte mucho en sus ingredientes y en su valor nutricional cuando vayas a comprarlo.
¿Podemos comer jamón si estamos a dieta?
Entonces, ¿podemos comer jamón si estamos a dieta? La respuesta que encontrarás en cualquier consulta nutricional es que sí, pero debes consumirlo con moderación, dentro de una dieta equilibrada. Es decir, el problema no es que tomes un par de lonchas de jamón en tu cena o en un desayuno. Lo que deberás controlar es el tipo de calorías y la cantidad que aportan al total diario en comparación con el gasto energético que hagas. Y en este sentido, como te hemos demostrado, el jamón ibérico de bellota es la alternativa más sana y nutritiva.
¡Ah! Y da igual si tomas un par de lonchas de jamón por la noche o por la mañana, sus calorías son las mismas a cualquier hora del día.

Cómo incorporar el jamón a tu dieta
Los expertos en nutrición y la OMS aconsejan no superar el consumo de 50 g diarios de carnes procesadas como pueden ser el jamón serrano, el ibérico o el de York, así como otros embutidos. Si estás siguiendo una dieta de adelgazamiento, lo ideal es que no excedas el consumo en 30 g por día, un par de lonchas, para rebajar el aporte de grasas. Con estas cantidades puedes perfectamente añadir 2 lonchas de jamón ibérico a tu tostada de pan integral y tomate por las mañanas o a una cena con verduras salteadas y huevo. Recuerda que siempre será más saludable el jamón ibérico de bellota que el serrano o el de York.
Aquí tienes otro artículo en el que también hablamos de las propiedades del lomo ibérico, otro producto saludable que puedes incorporar a tu dieta para adelgazar con moderación.
La respuesta a esta pregunta es muy sencilla: sí se pueden congelar los embutidos. Sin embargo, para que conserven sus propiedades debes seguir una serie de pasos, si estás pensando en congelar los que ya tienes en casa. A continuación, te contamos cómo pueden congelarse los embutidos sin estropearse o perder nutrientes.

CÓMO CONGELAR CORRECTAMENTE LOS EMBUTIDOS
Para congelar los embutidos en casa será necesario tener un congelador doméstico lo suficientemente potente. Además de eso, tendrás que sellarlos correctamente antes de guardarlos.
Enseguida te contamos cómo pueden congelarse los embutidos para que no se resequen o pierdan sus propiedades:
1. Conservarlos a una temperatura de hasta -24 grados: la potencia del congelador será clave para lograr que el producto se conserve por más tiempo. Si piensas congelar las piezas durante 24 horas lo ideal sería que la temperatura alcance los -24 grados para que se congele lo más rápido posible. Pero, si, por el contrario, buscas mantenerlos por más días dentro del congelador, entonces será necesario que el congelador este a -18 grados.
2. La pieza debe estar envasada al vacío: principalmente si se trata de embutidos curados como el jamón ibérico. Si bien no es lo más recomendable, ya que en el proceso de congelación perdería todas las propiedades físicas y dañaría el curado, el hecho de que se selle al vacío aleja la posibilidad de que eso suceda. Sin embargo, evita mantenerlos por mucho tiempo en el congelador, y si lo haces asegúrate de que se conserven a una temperatura de -18 grados.
3. Congelar la pieza entera: esto será mejor que congelarlo en lonchas o ya cortado. Principalmente si se trata de embutidos curados. Y lo ideal será envasar la pieza entera al vacío, o bien puedes utilizar papel transparente para sellarla bien.
Es importante que sepas que los embutidos se venden en su punto óptimo de curación, por lo tanto, esa maduración extra que pueden desarrollar si los congelas al vacío, no necesariamente los va a estropear, pero tampoco les hará ningún bien. De ahí que lo ideal sería que compres la cantidad de embutidos que vas a consumir semanalmente, sin hacer compras pensando en que te dure mucho tiempo abierto en casa.

CÓMO DESCONGELAR LOS EMBUTIDOS
Congelarlos correctamente no será lo único que debes hacer para disfrutar del producto como si lo estuvieras sacando del supermercado. El proceso de descongelar el embutido va a influir directamente en el sabor del mismo. Descongelarlos de forma adecuada, también será fundamental para evitar el nacimiento de microorganismos.
La forma idónea de descongelar los embutidos es dejarlos para que se descongelen lentamente:
1. Planea el proceso con antelación: necesitarás un día o día y medio para descongelar el producto. De ahí que lo más adecuado será que te organices con anticipación para que puedas tener el producto listo cuando lo necesites.
2. Descongela en la parte baja de la nevera: no debes descongelar los productos a temperatura ambiente, esto podría facilitar el nacimiento de microorganismos en la comida. Debes pasar los embutidos del congelador a la parte baja de la nevera durante un tiempo prudencial. De esta forma, el producto recupera su temperatura, los sabores y su aroma.
Una vez que descongelas los embutidos, no se recomienda que vuelvas a llevarlos al congelador. Idealmente deberías consumirlos dentro de los cuatro días posteriores a descongelarlos.
Si te ha parecido interesante este artículo quizás te resulte de ayuda este otro en el que te contamos cómo conservar los embutidos en casa durante más tiempo.
¿Te ha pasado que te apetece una loncha de tu embutido favorito, pero al llegar a la nevera te lo encuentras con moho? En el siguiente artículo queremos darte trucos para evitar el moho en el jamón y otros embutidos. Así lograrás que las piezas se conserven en buen estado y mantengan sus propiedades durante más tiempo.

¿POR QUÉ APARECE EL MOHO EN ESTOS PRODUCTOS?
Guardar los embutidos en la nevera no los aleja de llegar a desarrollar una capa de moho, pero imaginamos que esto ya lo sabías porque probablemente te ha pasado. Esto sucede cuando los productos están expuestos a una alta humedad.
Este moho no es más que una serie de organismos microscópicos que viven en la materia animal o vegetal (conocidos como hongos). Para reproducirse, el moho produce esporas que se propagan a través del aire, el agua o los insectos. Dichas esporas actúan como semillas que pueden propiciar el crecimiento de moho en las condiciones apropiadas.
Para controlar y evitar la aparición de moho en los embutidos es fundamental que realices una limpieza periódica del lugar donde los guardas, ya que las esporas pueden acumularse en ciertas áreas de la nevera, por ejemplo. De ahí la importancia de mantener estos espacios limpios y secos.Para congelar los embutidos en casa será necesario tener un congelador doméstico lo suficientemente potente. Además de eso, tendrás que sellarlos correctamente antes de guardarlos.
TRUCOS PARA EVITAR EL MOHO EN LOS EMBUTIDOS
Mientras el producto esté sellado difícilmente va a desarrollar moho. Sin embargo, una vez abierto corre el riesgo de descomponerse si no se conserva en las condiciones adecuadas. Así que cuando el moho aparece es una clara señal de que ese producto se ha puesto malo.
Buscando impedir que esto suceda, queremos compartir contigo una serie de trucos para evitar el moho en el jamón y otros embutidos, así que no importa si pasan varias semanas desde que abriste el producto, este podrá conservarse de manera óptima para que continúes disfrutando de su sabor:
1. Si tu jamón aún está envasado al vacío debes guardarlo en un lugar fresco y seco a una temperatura de entre 5 y 10ºC. Recuerda que la humedad es una de las principales causas de la aparición de moho.
2. Una vez que hayas abierto los embutidos, estos deberán meterse en la nevera en envases con tapa. Antes debiste limpiar bien el área donde los vas a guardar. De esta forma evitas la acumulación de esporas que pueden tomar ventaja de ese producto que quieres conservar por más tiempo.
3. Si compras un jamón de pieza entera, no te deshagas de la piel, ya que es su mejor aliado. Así que cuando quieras guardarlo, lo que debes hacer es colocar la piel por encima del corte que le hiciste al jamón. De esta forma, la propia grasa actuará como una barrera y, por lo tanto, evitarás que salga moho.
4. Ten en cuenta la cantidad de jamón o embutidos que almacenas en casa y evita comprar más de lo que vas a comer a corto plazo. Si estás pensando en un plato de jamón serrano para una comida concreta, con unos 150 gramos sería suficiente, por lo que es más recomendable que compres packs con lonchas ya cortadas.
5. Y si por el contrario compras más productos de la cuenta, te recomendamos lonchearlos (en caso de que no vengan así ya) y envasarlos al vacío. Esto ayudará a que se conserven por más tiempo en la nevera.

Si por alguna razón se desarrolla moho en el jamón o en otros embutidos y te preguntas si aun así los puedes consumir; te contamos que el moho puede causar reacciones alérgicas, así que es recomendable tirarlo a la basura.
Aquí tienes otro artículo que habla sobre cómo conservar un jamón ibérico, tanto antes de empezarlo como cuando ya lo has hecho. ¡Toma nota y evita así tirar la comida y tu dinero!
La diferencia principal entre estos dos productos es que estamos ante dos partes distintas del cerdo. Esto significa que su sabor, corte y precio también varía sustancialmente. En este artículo te contamos las diferencias entre jamón y paletilla para que puedas elegir cuál comprar conociendo bien sus cualidades y características.

CARACTERÍSTICAS DEL JAMÓN
El jamón se extrae de las patas traseras del cerdo, que tienden a ser más grandes, largas y carnosas. Esto último permite un corte más sencillo. Un jamón ya curado, puede pesar sobre 8 kilogramos o más.
El sabor y su precio se ven condicionados por la raza del cerdo del que proceden, por su curación y también por su tamaño. El jamón tarda hasta 36 meses en curar para alcanzar el nivel óptimo de consumo. Esta es una de las principales diferencias entre jamón y paletilla. Por lo tanto, en cuanto al sabor, el jamón tiende a tener un gusto más suave porque el tiempo de curación es más largo.
A la hora de elegir un jamón debes tener en cuenta el uso que le vas a dar y cuántas personas lo van a degustar. Si lo compras para una ocasión especial y sois muchos en casa puedes optar por comprar un jamón entero. Este debería consumirse en tres semanas, ya que es lo recomendable para que no se seque. Y si lo compras en los meses de verano lo ideal es que lo consumas antes.
Si no lo consumes a diario y lo quieres para un par de ocasiones semanales, es mejor que optes por comprarlo en lonchas o en packs. No es necesario guardarlo en la nevera si no hace mucho calor o no hay mucha humedad. Pero mejor si lo envuelves en papel de cocina y lo dejas en un lugar oscuro.
CARACTERÍSTICAS DE LA PALETILLA
Si el jamón se extrae de las patas traseras del cerdo, la paletilla corresponde a las patas delanteras, que son más delgadas. Por lo tanto, en la paleta, el hueso ocupa más espacio que la carne y por esta razón ofrece un corte más complicado. La paletilla puede alcanzar un peso de hasta 6 kilogramos.
Visiblemente la paleta se puede apreciar más pequeña que el jamón. Además, su sabor también es un poco diferente porque el tiempo de curación es menor. Hablamos de hasta 24 meses de curación. Este tiempo se reduce porque la paleta tiene menos carne y más hueso y se cura antes que el jamón.
Como las lonchas son más pequeñas y contienen una cantidad mayor de grasa que el jamón, su sabor puede resultar más intenso, lo que sin duda será un deleite para los paladares acostumbrados a sabores fuertes y curados.


JAMÓN O PALETILLA: ¿CUÁL ELEGIR?
Antes de decidirte por comprar un jamón o una paletilla debes tener claro para qué momento de consumo y plato lo quieres. Si el consumo va a ser de vez en cuando, la mejor opción sería una paleta porque es más pequeña y tiene menos riesgo de secarse y, por lo tanto, conservará sus características organolépticas mejor y más tiempo.
Si te preocupa la cantidad de dinero que puedes gastar, la diferencia de precio entre el jamón y la paletilla puede ser de hasta 30€ por kilo, siendo esta última más económica, precisamente por su tamaño y tiempo de curación. Ahora bien, si lo vas a cortar en casa y no eres un experto, recomendamos que te inclines por comprar el jamón, ya que como te explicamos antes, es mucho más sencillo de cortar.
Sin importar cuál elijas estamos seguros de que lo vas a disfrutar mucho, así que aquí te dejamos otro artículo que habla sobre cómo conservar los embutidos en casa, que de seguro te será muy útil para que puedas disfrutar del sabor único de estos productos como el primer día que los compraste.
Para contestar a la pregunta de si se puede comer la piel de los embutidos hemos elaborado este artículo con la ayuda de nuestros expertos. Y es que no toda la piel de los embutidos, o su envoltorio, es igual; así que la duda tiene mucho sentido. Ante esto, iniciamos contándote que comerte esta parte del embutido va a depender, precisamente, del tipo de piel con la que esté elaborado.

TIPOS DE PIEL: TRIPA ARTIFICIAL
El envoltorio de tripa artificial puede estar elaborado de celulosa, colágeno o plástico autorizado para uso alimentario. Este tipo de recubierta es impermeable para aislar el embutido de la humedad. Por lo tanto, cuando se trata de este tipo de piel no se puede comer.
Normalmente en la etiqueta del producto podrás encontrar información, que el fabricante debe indicar de manera obligatoria, y de esta forma puedes darte cuenta si se trata de piel artificial o no. Si lees en el envoltorio del producto que los materiales de la piel del embutido son sintéticos, debes desecharlos y no consumirlos.
Los envoltorios de plástico se utilizan a menudo en los embutidos de gran calibre, como la mortadela, pero no son los más recomendables.
TIPOS DE PIEL: TRIPA NATURAL
Todos aquellos embutidos que emplean tripas naturales en su envasado deben ser sometidos a diferentes tratamientos de estabilización microbiológica y extrema limpieza. Y es que ese tipo de tripas proceden de los intestinos de distintos animales, como, por ejemplo, del cerdo.
Los envoltorios naturales tienen un origen animal. Se producen a partir de animales aptos para el consumo humano y a su vez, los productores deben aplicar estrictos requisitos de higiene para evitar cualquier contaminación, como mencionamos antes. Durante este proceso la capa de los intestinos más utilizada se llama submucosa, que se caracteriza por ser rica en colágeno.
Por tanto, podemos decir que se puede comer la piel de los embutidos que se produce a partir de tripa natural. Los embutidos que se envasan en tripa natural tienen un valor superior a los que se fabrican utilizando envolturas artificiales. Aunque su aporte nutricional es prácticamente insignificante, contiene proteínas y grasas favorables para el organismo.
Por otro lado, el sabor que aportan estas tripas es mucho más natural, y la textura suele ser más agradable que la de la tripa artificial. La porosidad de las tripas naturales permite un mejor secado y que el producto respire mejor, hace que el embutido tenga todo el sabor, olor y textura, sin ningún aroma añadido. La piel sintética, por el contrario, suele tener más potenciadores de sabor que son menos agradables al paladar.


COMPRUEBA SI LA TRIPA ES NATURAL O ARTIFICIAL
La diferencia entre una y otra la puedes descubrir a simple vista. Las naturales tienen formas irregulares, están curvadas y con los extremos bien cerrados. El embutido en sí presenta ciertas irregularidades, en algunos puntos se perciben más delgados y en otros más gruesos, y desprenden un aroma particular.
Las artificiales, en cambio, tienden a arrugarse en los extremos y se abren un poco. Además, tienen un aspecto mucho más uniforme, sin irregularidades ni imperfecciones. Por otra parte, si a la hora de morder el embutido percibes un tacto carnoso y suave, estás ante tripa natural. Las artificiales suelen tener un sabor más neutro.
La etiqueta también puede ayudarnos a distinguirlas, porque en ella se indica la naturaleza, los materiales y la composición de la tripa.
Ahora que sabes si se puede comer la piel de los embutidos o no te invitamos a leer este artículo donde conocerás cómo se elabora el jamón ibérico.
Una vez que abres los embutidos, si no sabes conservarlos correctamente pueden perder algunas de sus propiedades nutricionales o su sabor. Es por eso por lo que hemos preparado una serie de consejos para responder a la duda de cómo conservar los embutidos en casa. ¡Así podrás disfrutar siempre de estos productos como el primer día!

EMBUTIDOS CURADOS: FUERA DE LA NEVERA
Cuando se trata de embutidos curados, nosotros aconsejamos guardarlos en el frigorífico una vez sean extraídos del envase al vacío que suelen traer. Lo ideal es envolverlos en un papel transparente y sacarlos de la nevera una hora antes de querer consumirlos. De esta forma se atemperan con el ambiente y no pierden su sabor y sus propiedades.
Embutidos curados como el chorizo de bellota o el jamón de bellota deben conservarse en un lugar fresco, que se mantenga entre los 15 y los 20 ºC. A ser posible, debes intentar buscar un lugar bastante seco y bien ventilado. Con esto conseguimos que los productos no suden y estén siempre sujetos a las mismas condiciones ambientales, sin sufrir cambios bruscos de temperatura. Además, debe ser un lugar oscuro para que la luz no incida sobre el producto directamente.
Si ya empezaste a consumir el embutido te recomendamos untar la zona de corte con un poco de aceite de oliva para evitar que se ponga rancio. Además, te sugerimos taparlo con papel transparente y colgar el producto con la parte del corte orientada hacia el suelo.
EMBUTIDOS COCIDOS: A UNA TEMPERATURA MENOR A LOS 7° C
Estos consejos con los que buscamos ayudarte a conservar los embutidos en casa han sido minuciosamente seleccionados por un equipo de profesionales que están día a día en contacto con estos productos. De ahí que es importante que tomes en cuenta que aquellos embutidos cocidos deben mantenerse a una temperatura inferior a los 7 grados.
¿Por qué? Porque estos productos contienen más humedad que los embutidos curados y se conservan por menos tiempo. En este grupo sobresale la mortadela y la salchicha. Ten en cuenta dónde los vas a guardar porque las bolsas de plástico aumentan la humedad y provocan que el embutido se deteriore rápidamente.
Si bien esta clase de productos no deberían pasar semanas en el frigorífico, porque lo más conveniente es consumirlos en pocos días, si no es el caso, guárdalos correctamente en un envase hermético. Otra opción sería envasarlos al vacío y colocarlos en la parte de arriba de la nevera donde se concentra la mayor cantidad de frío.

Si te resultó útil este artículo sobre cómo conservar los embutidos en casa te recomendamos leer este otro que te dará las pautas para utilizar correctamente el jamonero. ¡Tenemos muchos más consejos en nuestro blog, infórmate sobre todo lo que necesites saber sobre embutidos y jamones!











