El origen de la excelencia ibérica

El Valle de Ambroz

Visitar el Valle de Ambroz significa descubrir una de las zonas más bellas y auténticas del norte de Extremadura. Su exuberante naturaleza, con bosques de robles, castaños y encinas centenarias, contrasta con sus pueblos blancos llenos de historia, como Hervás, Baños de Montemayor, Aldeanueva del Camino o Segura de Toro, donde se respira tradición a cada paso.
Nuestra ubicación, nuestra fuerza
El microclima privilegiado del Valle de Ambroz

Este rincón de Extremadura, bañado por el río Ambroz y rodeado por la Sierra de Béjar y la Sierra de Gredos, ofrece unas condiciones únicas para la crianza del cerdo ibérico en libertad y la curación lenta de las piezas en bodegas naturales, sin prisas, siguiendo el ritmo que marca la tradición y la sabiduría del tiempo.

Baños de Montemayor

Norte de Cáceres, en el corazón del Valle de Ambroz

725 metros de altitud

Flanqueado por montañas que superan los 2.000 metros

Microclima único

Inviernos suaves y veranos frescos, perfectos para la curación

Paisajes y pueblos con encanto

Turismo rural en el Valle de Ambroz

Además de senderismo, rutas en bicicleta y baños termales, este valle ofrece también un paraíso para los amantes del turismo gastronómico. En cada bodega, cada taberna y cada casa rural, el protagonista es siempre el mismo: el jamón ibérico de bellota, producto estrella de la comarca, embajador del sabor y la cultura de la dehesa.

Del campo a la mesa

Tradición, territorio y trazabilidad

Dehesa Barón de Ley se diferencia porque sus jamones de bellota 100% ibéricos llevan en su ADN el carácter e identidad propios del Valle de Ambroz. Sus cerdos ibéricos se crían en extensas dehesas donde campan en libertad, alimentándose de bellotas durante la montanera. Cada pieza se cura de forma natural, en un microclima único que otorga a sus productos una personalidad aromática y texturas inconfundible.

Conecta con nuestra tierra
Visitar el Valle de Ambroz conlleva descubrir por qué los productos de Dehesa Barón de Ley son únicos; y conectar con la tierra que los ve nacer, con la historia que los envuelve y con las personas que los hacen posibles, generación tras generación.